Vaca flaca/gorda oportunidad

Social & Opinión
Feb, 2016
Artículo por Jonathan Koupermann
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“Si quieres cambio verdadero, pues camina distinto”

René Pérez Joglar

 

“Crisis económica”, seguramente la frase más mencionada y escuchada en lo que va del año, y que seguramente nos acompañará, quizá como realidad, quizá como cliché, por el resto de todo el 2016. Y bien, las cosas quizá no están de lo mejor en este momento, y nos ha costado mucho aceptar, y enfrentar el reto de un estado y sociedad endeudada, que ha tenido que regular sus inversiones con freno de mano, y ahora, poco a poco, con unos cambios de marcha que quizá no nos dan la sensación de velocidad que más nos gustaría.

 

No es necesario hablar de macroeconomía, sabemos muy bien los varios factores externos que han ocasionado esta situación y que desde las lejanas tierras donde se desenvuelven estos “affaires económicos”, nos afecta aquí en nuestra Cuenca, en nuestros espacios culturales, colectivo y gestión. ¿Qué hacer? Lo principal es no dejarse ahogar y derribar por la negatividad. Es muy fácil sesgarse y pensar que todo está mal, que las cosas no salen, entre otras, y si pensamos así, vivimos así. Cuidado. Adicionalmente a mantener la actitud correcta frente a la adversidad, es importante despojarse de algunas capas de orgullo, egoísmo y desconfianza, esto nos permitirá abrirnos al abanico de oportunidades que el cooperativismo cultural nos ofrece.

 

Aún cuando el dinero es importante (no es fácil encontrar un lugar donde nos dejen pagar nuestras cuentas de agua, luz, teléfono, comida, con obras, presentaciones y proyectos, y si conocen avisarán…), es aún más importante saber valorar el trabajo y esfuerzo de lo que hacemos. Hay varias maneras para iniciar y desarrollar los proyectos e ideas que tenemos utilizando los elementos y recursos de otros como nosotros. Abrirnos al cooperativismo cultural nos permite identificar aliados estratégicos con mi filosofía de trabajo, compartir fortalezas y debilidades en modo de sumar esfuerzos y solventar necesidades, compartir y multiplicar públicos y de igual manera los ingresos generados por estos.

Pocos ejemplos aplicables a todas las variadas realidades:

 

 

Gestores e instituciones

Las instituciones necesitan de actividad. En momentos de crisis, al no contar con los recursos económicos para financiarlas, podemos recurrir a quienes las desarrollan para que “ocupen” nuestras instalaciones. Se pueden seguir utilizando los canales de difusión institucional y trabajar fuertemente en espacios virtuales para captar más variedad de públicos, y los gestores pueden involucrarse en esto para llegar a una mayor y más variada cantidad de asistentes. Dependiendo de las capacidades y posibilidades de las partes, es muy factible llegar a acuerdos para compartir los ingresos, y de esta manera seguirse financiando y avanzando en la gestión de cada uno.

 

 

Gestores y gestores

Cada gestor o colectivo conoce muy bien acerca de lo que cuenta para un proyecto u obra. Es posible apoyarse con el espacio, materiales, la gestión de lo requerido para sacar adelante el proyecto, conocimiento, asesoramiento y contactos. No todo es dinero, muchas veces una buena sugerencia o el contacto adecuado puede hacer la diferencia para el resultado de un proyecto.

 

 

Instituciones e instituciones

Además de todas las anteriores, las instituciones pueden generar agendas conjuntas, salir de sus cuatro paredes y llegar a otros barrios, y sectores a través de otras instituciones.

¡Atención!, no todo es color de rosa y saltos en la pradera agarrados de la mano… Necesitamos tener cuidado de no cruzarnos con un predador de proyectos e ideas, que vendiéndose muy artificiosamente, podrían hacerse pasar por bien intencionados, pero están esperando la idea y propuesta correcta para utilizarlo a su beneficio personal. Ojo a dejarse utilizar por pocas “migajas”, valorarse siempre. Hablando claro, pidiendo la mayor información y compromisos desde un inicio, es menos probable caer en estos errores.

Con esta única precaución, lo fundamental es abrirse, de manera generosa, respetuosa y apostarle a una nueva manera de trabajar. En tiempos de crisis debemos usar nuestra creatividad y hacerla funcionar con la mejor energía, actitud y predisposición. Es sorprendente la diferencia que puede tener ser positivo, abrir puertas, entrar y sonreírle al mundo en el momento de trabajar para sacar adelante los proyectos culturales.

Cooperemos con las mejores intenciones y actitud, y tengamos un excelente 2016.


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