CAN KEN PON

Música
Feb, 2017
Artículo por DAGA
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  • De repente estoy en una de las veladas celebradas en República Sur, principal escenario de una emergente y no tan emergente, por fin, escena musical. El tipo de la banda, no sé si el guitarrista o bajista, me muestra el disco de Paola Navarrete con la intención de que “apoye” a la movida; a cambio, le ofrezco el disco de Matazar. Incrédulo de lo que pasa, quedó pasmado ante mi respuesta. Fue como un juego de “Can Ken Pon” (piedra, papel o tijera), en donde ciertamente yo saqué…tijera.

     

    Matazar es, para mí, un reencuentro con el rock que, en estos tiempos, así como tal, está como extinto. Es una especie de big bang de tres tipos con escasas similitudes entre sí, pero con un propósito definido: liberar esa energía a través de la música.

     

    Tal vez por eso la portada de su disco debut no presenta su nombre, apenas hay una especie de triple “A”, que aparenta ser dibujada con la garra del gato negro que aparece, y que de alguna manera representa a cada uno de los integrantes, cada diferencia, cada gesto; ese maldito papel manchado que representa el movimiento, y que, junto con la tijera, se arriesga al juego porque saben que en algún punto se enfrentarán a la piedra. Sin necesariamente perder.

     

    Digamos que Matazar fue mi primer acercamiento en serio con una banda de la movida nacional, tal vez no tan popular como otras que encabezan esta nueva ola de festivales.

     

    Y me pregunto, ¿por qué un gato negro? Su disco debut patea a la primera con una imagen de los miembros de la banda en blanco y negro y opacada justamente por el primer plano, no el de la oveja negra, el de un gato negro. Y es que los Matazar no necesitan la aprobación de nadie. Simplemente son y dejan ser, generan ese misterio, esa fuerza que, como el gato, altera nuestra curiosidad por saber en qué rayos estaban pensando.

     

    El telón se abre con “Eclosión” en la primera pista y es, junto con “Surreal”, el resumen de todo lo que

    podemos encontrar en el disco: furia y calma hasta llegar a los “Últimos Pensamientos”.

    “Cabernet Levitón” es el primer sencillo, la he escuchado por todos lados. En la radio, en el auto, en mi cabeza. La gente la corea en los conciertos. Hasta el punto de incluir en el resumen de las noches de fiesta, frases de la letra como:

    “(ayer) vimos el diablo por… …segunda vez.”

    Fuente: Linea Gráfica de Matazar – Daga

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