Soledad Vélez: “Me gusta lo salvaje porque es de verdad”

Entrevistas
Nov, 2016
Artículo por República Sur
Este artículo tuvo: 340 visitas, compártelo !
Compartir por Facebook Compartir por Twitter Compartir por mail

Artículos que te podría interesar

Fuente: puratintapura.blogspot.com / Soledad Vélez
Fuente: puratintapura.blogspot.com / Soledad Vélez

En el mes de octubre en Madrid tuvimos la oportunidad de ver en directo a una de las figuras más interesantes de la escena musical independiente de España: Soledad Vélez. Esta chilena, nacida en Concepción en 1988, cuenta ya con tres materiales discográficos: ‘Wild Fishing’ (2012), ‘Run with Wolves’ (2013) y su último disco, ‘Dance and Hunt’, que lanzó este año y le ha llevado a recorrer varias ciudades españolas y muchos de los más afamados festivales como el Bilbao BBK Live, el Festival Internacional de Benicasim (FIB), el FESTIMAD Madrid, entre otros.

Con una cerveza en la mano y con motivo de su viaje a Ecuador, pudimos conversar con ella sobre sus proyectos y acerca de lo que de lo que implica para una artista latinoamericana migrar a otros destinos para perseguir el objetivo de hacer y vivir de la música.

 

Hola, Sole. Sabemos que vienes de una intensa gira por España (más de 10 ciudades en dos meses) y ahora regresas a Latinoamérica después de un tiempo…

Es verdad, vengo de tocar en muchas ciudades y el plan es seguir girando, no solo hasta que acabe el año sino también el siguiente. Ya tengo bastantes fechas planeadas. Lo interesante es que ya estoy trabajando en mi nuevo material también.
La mejor parte es que vuelvo a Latinoamérica, primero a Ecuador y luego a Chile, mi país.
¿Cómo recibiste la oportunidad de tocar en Ecuador?

Me hace muchísima ilusión ir a Ecuador, nunca he estado allí, quizás me emociona tanto porque es parte de Latinoamérica y echo muchísimo de menos eso que de alguna forma nos identifica a los latinoamericanos: esa cultura, esa identidad. Nuestros países no son tan dispares el uno del otro. También me hace mucha ilusión conocer al público de Ecuador, al de Cuenca y, por supuesto, la experiencia del viaje en general.
¿Crees que existe un circuito o algún canal directo de difusión entre la música latinoamericana y la española?

Últimamente creo que sí. En mi caso, algo muy extraño ha pasado con el Dance and Hunt, que está teniendo mucha más repercusión y está llegando mucho más al público latinoamericano y a distintos lugares del mundo. Eso es súper bonito para mí.

En este trabajo en el que me involucré yo sola en la producción ha pasado algo muy hermoso… ha conectado con mucha más gente de América Latina y es alucinante la retroalimentación.
Definitivamente el internet ha tenido que ver, pero también son los contactos con periodistas que siempre están pendientes de lo último que hago, sobre todo en Chile, y son un gran apoyo desde allí. Entonces, si pasa algo nuevo en mi carrera, lo publican.

Es fabuloso sentir que ya existe esa conexión.
¿Empezaste tu carrera musical en Chile?

No, yo hacía arquitectura en Chile, hice solamente un año que fue cuando lo dejé y me fui a España. Empecé mi carrera musical a los dos años de llegar a España, fue entonces cuando decidí grabar mi primer EP, lo autoedité, y a partir de ese material todo empezó a marchar bien, fiché enseguida con un sello, luego me fui con otro… he estado permanentemente girando, tocando y sin parar de componer.
¿Cuál fue el motivo para migrar a España?

Aunque hacía arquitectura, el tema de la música siempre fue muy importante para mí por una cuestión de que somos humanos, nos vamos a morir y todo esto se va a acabar. Entonces, ¿qué sentido tiene hacer algo que no te llena, no te hace sentir plena? Allí fue cuando tomé la decisión de hacer música. Y claro, por parte de mi familia fue muy difícil de aceptar, yo entiendo que un padre no quiera que su hijo se dedique a algo tan inestable.

Claro, la familia no quiere que uno “se coma la camisa”, como se dice en Ecuador.

¿Que se coma la camisa?, ¡qué buena expresión! [risas]. Pues justamente eso. A la distancia lo entiendes, pero cuando eres tú el que tiene que tomar decisiones, pues es difícil y si no cuentas con los apoyos, ya tienes que ver otras opciones. La mía fue irme fuera y empezar a hacer todo sola. A raíz de un contacto, un amigo músico de España llegué a Valencia, donde vivo ya ocho años.
¿Logras vivir de la música?

Sí, se malvive, pero se sobrevive [risas], que yo sé que ya es mucho.
¿Cómo fue tu experiencia al llegar a España?

Al principio fue un gran choque, fue atroz. Me vine con 19 años, sola, solo tenía un contacto aquí y todo era distinto. A mí no me entendían al hablar, las expresiones no eran las mismas, las formas, los volúmenes. Tuve que adaptarme de repente a una nueva circunstancia y a una nueva forma de ser de la gente, porque claro, la cultura es completamente distinta. En Latinoamérica en general somos un poco más introvertidos o distantes y aquí de repente es todo distinto, diferente…

A mí me encanta España ahora mismo, pero en ese entonces lo pasé bastante mal porque me era muy difícil comunicarme. Más que no conocer gente, lo que se me hizo más cuesta arriba fue lograr tener una comunicación fluida.
¿Crees que esa experiencia influyó de alguna manera en tu música?

Definitivamente, los primeros discos que saqué hablan mucho sobre la distancia, sobre estar solo, estar muy lejos… Además, lo de estar lejos en otra cultura distinta, lejos de casa, hace que veas tu vida de antes desde otra perspectiva, como si fueras un espectador y que cuentes historias de otra forma.
¿Y con el último disco?

Ahora con Dance and Hunt he decidido dejar eso de lado porque la verdad ya no son temas con los que siento conexión. Lo que estoy haciendo es componer sobre emociones que todos sentimos, tal vez algo menos intimista y más universal, más colectivo. Ya no puedo hablar de mí, ya me caigo mal. Quiero hablar de cosas que todos sentimos y eso está bien, me gusta cómo me hace sentir.
En tus tres discos aludes a la vida o instinto animal: Wild Fishing, Run with Wolves, Dance and Hunt, ¿qué es lo que te ‘llama’ de lo salvaje?

Yo creo que es porque de pequeña siempre viví en muchos pueblos de Chile, por ejemplo, en un pueblo en las faldas de la Cordillera del sur donde llueve todo el año; después en otro del norte donde no llueve ningún día; en la playa; en uno desértico… en pueblecitos perdidos por ahí.

De alguna forma, como me cambiaba tanto de casa, me acostumbré a no hacer muchas amistades y conectaba más con la naturaleza que con otra cosa y así aprendí a proyectar mi visión, mis sentimientos, mi forma de ser. Hablas con la cordillera, sabes… hablas con los manzanos, empiezas a contemplar la vida de otra forma y esos elementos suplen otros. Esto fue algo que me hizo sentir súper cómoda y desde entonces he sentido una conexión muy pura y muy directa con la naturaleza.

Me gusta lo salvaje porque es real, honesto y puro. Me gusta lo salvaje porque es de verdad.
A pesar la recurrencia de estos temas, tu sonido se ha transformado mucho desde el folk de tus trabajos iniciales a la electrónica que exploras con Dance and Hunt. Háblanos sobre esta evolución.

No me gusta definirlo como evolución. Imagínate a la música como una paleta de colores, yo juego realmente con todos esos siempre, pero en esta ocasión he decidido utilizar otros. O sea, dejé esa música que siempre había hecho y continué con otra porque sentía más feeling. Este cambio fue muy bonito porque se ha dado de forma completamente natural, no fue una decisión sino que, inconscientemente, estos colores empezaron a aparecer mucho más en mi vida y en mi visión al momento de construir una canción. Lo otro se había quedado fuera.

Estoy encantada con este nuevo sonido, aunque estoy trabajando ya un poco en otro. Eso es lo hermoso de la música, que tiene muchas caras.
Podríamos decir que el sonido de Dance and Hunt es más potente, que invita a cazar…
Dance and Hunt no hace referencia a la práctica de la caza en sí, es decir, no tiene relación con cazar animales. Yo uso ese concepto de manera metafórica, hablando sobre la persecución, la búsqueda, la captura. El dance, que eso, pero con baile: como un ritual de las tribus que bailan, entran en trance y empiezan a capturar y a perseguir este sentimiento para poder evocarlo. Eso es realmente el ‘dance and hunt’: evocar un sentimiento que se pueda transmitir en una canción; no contar una historia, sino describir una sensación más corporal.
¿Cuáles han sido tus referentes musicales para este disco?

Creo que es un poco mixto eso, o sea, no podría nombrar a bandas específicas. Siempre han sido como poquitos segundos de muchísimas canciones distintas, ni siquiera toda la canción o un artista en concreto, sino son como capturas de pantalla de pequeños pedacitos, de segundos de canciones de una barbaridad de bandas. Pero ya no sabría decirte qué o cuál…
Imagino que te preguntarán mucho por qué cantas en inglés, siendo chilena y viviendo en España… ¿tiene que ver con llegar a más lugares, ser más universal?

No parte de un ánimo de dar universalidad a mí música, la verdad la respuesta es muy sencilla: desde pequeñita escuché siempre mucha música en inglés y de alguna forma mi cerebro empezó a comprender la música con esa fonética; empecé a relacionar esa fonética, por su musicalidad, con la música. Entonces, al momento de trabajar, de componer, me encontré más cómoda y supe expresarme mejor en ese idioma, por cómo suena, que en castellano.
¿Y cómo recepta el público que cantes en inglés?

Generalmente muy bien, aunque también hay mucha gente que cuando acabo el concierto se me acercan y me dicen “Ay, por favor, canta en castellano”, pero nunca me he sentido presionada. Aunque creo que lo del inglés se acaba pronto…
¿Empiezas a cantar en español?, ¿estás planeando ya un nuevo material?

Sí, he tenido una crisis de identidad horrible [risas]. Ya estoy componiendo en castellano. Es muy pronto todavía como para pensar en lanzar algo nuevo, mi último disco salió recién este año y estoy presentándolo aún, aunque tampoco creo que vaya a tardar mucho.
¿Qué momento resaltarías del 2016?

Este año hubo muchos cambios. Un momento muy importante fue cuando presenté el Dance and Hunt, sacar un disco es un evento importantísimo para cada creador. Me cambié de sello discográfico, también tengo ahora dos planteamientos ahora al momento de tocar en directo. No sé, pero en general yo creo que ha sido un buen año, los cambios siempre son buenos.
Precisamente este disco te ha llevado a escenarios mucho más grandes, estuviste en el BBK, en el FIB… ¿prefieres tocar en festivales o en pequeños formatos?

A mí me gustan ambos, muchísimo, cada opción tiene lo suyo. Me encanta tocar en escenarios grandes y sentir el espacio a mi alrededor, pero también tocar en salas más pequeñas, más recogidas, te permite estar más cerca de la gente y la conexión siempre es distinta y más íntima.

También es diferente cuando me voy a tocar sola por ahí con las bases o cuando voy con banda. No sabría decir qué es lo que me gusta más, aunque me inclino a decirte que ir sola porque estoy más con la gente, puedo bajar, cantar y bailar con todos. Me gusta mucho. En cambio, cuando voy con banda, como que me siento un poco más arropada por mis músicos y es inevitable e inconsciente frenar un poco la conexión con el público.

¡Claro, con gusto! Les recomiendo mucho a Joe Crepúsculo, un gran amigo que además colaboró conmigo en los sintes de la canción “Knife”. Me encanta. También está muy buena la banda Súper, de Barcelona, es una barbaridad lo que hacen, están girando cada dos por tres en Europa. Y bueno… hay demasiado que recomendar, por ahora les dejo esos dos nombres.
Para finalizar, ¿algún reto o expectativa para el 2017?

Pues espero que la grabación del nuevo disco, que es muy, muy probable.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • NUEVOS

    Evocando a Foster Wallace


    Entre pliegues y texturas de una broma
    Están dos peces jóvenes nadando y se encontraron por casualidad con un pez mayorque …

    Leer más

    Se buscan auspiciantes para el horror

    Cuando pequeña escapaba del frío y de los rezagos familiares del colonialismo en la biblioteca de mi abuelo que consistía …

    Leer más

    Black metal noruego

    La oscura sinfonía del Norte en Oslo y Bergen
    Quizás un músico buscaba la morada del Norte en oscuras sinfonías, su …

    Leer más

    Ph: Carlos Maldonado. IG: @yeye.cm

    Festival La Orquídea

    Del cine al espectáculo
    Desde Francis Ford Coppola hasta Miguel Bosé, estos fueron algunos de los artistas que formaron parte de …

    Leer más

    Entrevista a Filmarte

    Gabriel Páez e Isabel Rodas
    Nos reunimos de nuevo, después de mucho tiempo, con los cabezas de Filmarte: Isabel Rodas y …

    Leer más

  • AGENDA REPÚBLICA SUR
  • ÚLTIMA EDICIÓN