Ernesto Carrión: «todos estos libros están atravesados por mi vida»

Entrevistas
Abr, 2019
Artículo por República Sur
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  • Fuente: Amyr Sarmie

    Ernesto Carrión, poeta, narrador y, más recientemente, guionista, visitó nuestra casa luego de haber pasado varios meses en España trabajando en la escritura de su primer guion cinematográfico. Esta vez presenta el tercer tomo de su tratado lírico Ø. Este volumen, «18 Scorpii: abiogénesis», está compuesto de cuatro poemarios: El cielo cero, Novela de Dios, Verbo (bordado original) y Manual de ruido.

    Estamos con Ernesto Carrión autor del libro “18 Scorpii: abiogénesis’. Primero que nada, queremos que nos cuentes un poco de tu vida. Sabemos que has tenido una vida un poco dura, y quisiéramos que nos cuentes ¿cómo fue tu experiencia, tu infancia en Guayaquil?

     — Bueno, yo crecí en el sur de la ciudad, mis padres ambos abogados, pero pues mis padres digamos se divorciaron cuando yo era pequeño, entonces crecimos básicamente mi hermana, mi madre y yo, hasta poco más adelante cuando tenía yo unos 7 o 8 años cuando mi madre se volvió a casar, y de ahí nos mudamos a otra ciudad en el sur. De ahí estuve siempre rodeado de libros, tuve la fortuna de que mi madre adquiría estas enciclopedias, y a parte siempre nos pedía en vacaciones leer algún libro, siempre estuve en contacto con los libros, cuando muy pequeño pues lo que hacía es dibujar comics, dibujaba sobre todo a mis juguetes, pasaba las madrugadas haciendo esto y luego hasta las 6am los grapaba, se los daba a mi madre y le decía que eso era un libro. Siempre tenía la idea de hacer un libro desde niño, y ahí pues yo diría que empiezo a escribir entre cuento y poesía, a la edad de edad de 14 años, pero nada de valor literario, ósea para mí no tenía valor literario, porque eran intentos míos por escribir alguna cosa. Y ya me meto de lleno a hacer poesía en el año 98, ya cuando tengo yo 21 años, metido en la Universidad estudiando Comunicación porque en mi cabeza yo iba a ser corresponsal de guerra, pensaba que existía ese oficio, pero no existía y mi idea era precisamente escribir filosofía, pero en ese momento pensé que quien escribía filosofía, nadie. Después de Cioran para mí la filosofía se había acabado, digamos que para mí Sabater era esa vuelta a la ética, ya no era filosofía, así lo consideraba en ese momento. Entonces dije bueno, quizá la poesía puede albergar una especie de tratado filosófico o utilizarse a través de la poesía puede escribirse un discurso, entonces empecé a hilvanar lo que fue mi primer cuaderno, o libro que se llama Desobediencia, que se presentó en el 2002 aquí en Cuenca, en el encuentro Alfonso Carrasco Vintimilla, y en el mismo año gané el premio Cesar Dávila Andrade con mi segundo libro. Entonces de ahí cada libro empezó a pegar sin creer todo este tratado lirico que yo le llamo que esta englobado por el símbolo del vacío, son 3 grandes tomos, que están divididos en 4 libro,  5 libros y 4 libros, son 13 cuadernos, y todo está englobado por el símbolo del vacío y el primero salió por la Casa de la Cultura de Quito en el 2007, y se llama La Muerte Caín, En el Nombre del Hijo, el segundo se llamó Los Duelos de una Cabeza sin Mundo, salió en el 2012, y se llama En el Nombre del Padre, y este acaba de salir y se llama 18 Escorpii Genesis En el Nombre del Hijo, y es  la culminación de un tratado lirico con el que espero no volver a escribir poesía sin embargo aparecieron 2 libros más que no forman parte de esta obra y uno de esos fue el Libro Revoluciones Cubanas en Marte que lo escribí después del asesinato de mi padre, que fue un libro de poesía que tuvo que escribirse. 

    Te inspiró de alguna manera el asesinato de tu padre 

    Digamos que yo ya había utilizado la poesía, todos estos libros de poesía, están atravesados por mi vida, a pesar de que parece que están razonados, pero en el momento de crear la creacion suceden experiencias desde una cancion que escuchas hasta una pelicula que ves, todo eso entra en el mundo al momento de crear. A pesar de que tu tienes planificado algo dentro va pasando un montón de cosas, entonces en estos libros lo que hice fue buscar un camino interior hacia la realidad que de alguna manera yo estaba problematizado toda mi vida, pero la poesía estuvo allí de alguna manera como para ayudarme a salir, no quiero decir que sea terapéutica, hablo de que la escritura de poesía cuando entiendes que la poesía no es un acto totalmente racional sino que es un acto donde el inconsciente tiene un gran porcentaje de trabajo, aparecen espacios o momentos de tu vida que no te imaginabas que están aquí, luego ordenas, organizas  eso y luego lo curas, y luego te demoras 3 años en publicarlo, no importa. Es puerta que uno abre y es un proceso en el que uno esta mirándose hacia dentro de una manera muy extraña, a mí me ayudo muchísimo la poesía, hay momentos muy duros en mi vida: rupturas, mi primer matrimonio, mi primera hija, todo está en este vacío, esta hasta mi infancia. Y  en uno de los últimos libros aparece la muerte de mi padre como un acto premonitorio, porque en esa época estábamos peleados, entonces después de su asesinato nuevamente recurrí a la poesía como una manera de poder solucionar algo, pero no me sirvió, termine el poemario y todavía me sentía mal, entonces tuve que escribir una novela pequeña, que se llama Un hombre Futuro, ya ese un ajuste de cuentas con él, yo ya logro resolver el problema con mi padre, y de esa manera liberar de eso avanzar hacia otros libros y avanzar en mi vida

    En esta novela, Un Hombre Futuro, se puede percibir de una manera lo que estabas viviendo cuando la muerte de tu padre.

    Un Hombre Futuro es una novela que arranca en el momento en que me llama un amigo para decirme lo que había pasado y de allí tienes que ir a la morgue a reconocer el cadáver y de ahí lo que haces es un viaje al pasado, en el momento en que yo estuve en una clínica  en la Habana a los 17 años y entre por primera vez en contacto  con Iconografía Socialista mi padre era comunista, todos sus amigos eran guerrilleros, mi padre se borró de mi vida. Cuando yo regreso de Cuba a los 17 años entiendo que el niño que mi padre ponía a dibujar en su casa a los 5 años al Che y a Fidel Castro empieza a tomar sentido. Cuando yo regreso los voy a buscar, y allí empiezo una amistad con él, y la novela va sobre eso, la amistad con él, mi encuentro con guerrilleros, con todos estos amigos del revolucionario y también el desencantado de toda esa generación perdida en el sueño de una revolución que nunca fue. También el poemario habla de lo mismo, pero aquí cantado como amor y él aparece como un gran personaje en cambio en la novela es un ajuste de cuentas, es el padre bajado a persona. 

    ¿desde cuándo estas en Cuba?

    Yo estuve en Cuba a los 17 años por depresiones estuve un tiempo en una clínica, y de esa experiencia, de la que no había hecho en ningún escrito, saqué después un libro de poesía que se llama: Como un Caracol nocturno en un Rectángulo de Hielo, que obtuvo el premio de la Bienal de poesía de la Universidad Católica de Guayaquil, esta publicado por la Universidad de Guayaquil de la Católica. Nunca hablé en mis libros de algo yo que padecí que fue la depresión, estuve hasta medicado. Y ahora pienso y creo que el ser humano es capaz de curarse y aliviarse a sí mismo. La poesía, sirve, la lectura sirve, la literatura, todo sirve, la frase de Unamuno que decía: el fascismo se cura leyendo y el racismo se cura viajando. Quería contar la historia de la depresión, pero no desde el yo porque la poesía es muy llorista, y a veces tiende a aburrir. Hay este libro que te estoy…..entonces qué es lo que hizo, voy a hablar de la depresión lo que hice fue tomar 3 poetas que eran: Han Sexto, Rober Lowell, y Silvia Pla, estos 3 poetas está dedicado mi doctor en Cuba, que se llama Virginia, estos 3 poetas estuvieron internados en la clínica Maclean, en diferentes etapas, dije voy  hablar a través de ellos lo que es la depresión, entonces aquí aparecen los 3 en la habitación cada uno. Solamente al final de todo el libro, que ellos pasan por la terapia de reconocer el tarot, van de la depresión hacia darse cuenta de que la escritura los puede salvar, los 3 van hacia eso, y al final es el epilogo y viene el autor, este soy yo llegando a la clínica, solo yo salgo al final, fue la manera de alejar el yo del libro y convertirlo de toda esa experiencia de esos 3 poetas. Este libro y el de mi padre no forman parte del tratado vacío, pero demandaron su existencia, están vivos. Después de la poesía me puse a hacer narrativa, de hecho, antes de publicar esto empecé a hacer novelas, y creo que me iba mejor con novelas que con poesías, gané el Premio las Américas de novelas en el 2017, y otra novela que hice en el mismo año de ganar el premio el Premio Literario Internacional “Letras de Iberoamérica” en México, y gané también un concurso en Loja. Empecé a hacer narrativa porque ya para mí la poesía ya está allí, y tampoco quería repetirme. Se dos cosas que yo tengo claro: una desdeño los estilos literarios, y por qué?? me parece que un estilo literario es muy cómodo, que un autor busca y luego se queda y hace 200 libros de la misma forma, yo quiero inventarme en cada libro, porque no solamente es el tema, es la forma, en el sentido de como acercar, hasta donde puedes estirar la poesía y devolverle a la poesía un lugar como creadora de pensamiento, la poesía no solamente como un producto artístico, sino como algo que puede parir pensamientos como la filosofía, que tu lees porque hay grandes poetas que tú los lees y te generan un chispazo en la cabeza inmediatamente. 

    Esos pensamientos de los que me hablas generan de alguna manera, tú me decías que tenías una problemática con la realidad….

    Ningún poeta que feliz puede ser poeta, eso es el número uno, un poeta siempre está en contra de lo que está pasando, un poeta siempre está en contra de la realidad, porque es un inconforme, porque si no no es poeta, eso es así. Si es un poeta que esta con el estado, que, si el estado es fascista, y él lo encuentra fascista le va a hacer una escultura, y es un poeta que va a ser oficializado por el canon, pero es una poesía que no va a servir, porque le va a cantar a los escudos y las banderas, un poeta de verdad se encontró de los escudos y las banderas, contra las iglesias porque pone en crisis la realidad

    Entonces la poesía siempre tiene que ser iconoclasta

    No sé, pero por lo menos tiene que ser de alguien descolocado, ósea un poeta tiene que estar descolocado, por eso yo también estoy en contra del canon, yo prefiero la idea del poeta que se convierten como Hugo Mayo de pronto la gente empieza a rescatarlos porque general una furia, prefiero esos poetas al poeta que viene aceptado por la academia y que es un profesor de literatura, y todo es una gran mentira, porque son aplausos entre ellos. La poesía siempre tiene que poner el dedo en la llaga, siempre tiene que decirte esto que estás viendo no es así, detrás de esto hay otra cosa. Cuando lees un verso es una idea en estado bruto, y a veces es una imagen en estado bruto, que te lleva a imaginar inmediatamente, y te conmueve y te genera un pensamiento. Eso es la poesía, tiene que sacarte y moverte del lugar. 

    Por ejemplo, en este libro, el que estas sacando ahora 18 Escorpii, tú me dices que la poesía siempre tiene que tener algo de realidad y enfrentarse a la realidad, ¿hay alguna línea que separa la poesía de la realidad?

    Decía Octavio Paz, si no me equivoco, tiene una realidad y un pie en el aire. En esta frase esta diciéndote, solo tienes un pie aquí, y el otro está en el aire, ósea tienes que estar aquí, pero no estas. La diferencia entre el poeta y el narrador, la narrativa es un trabajo, es un trabajo de obrero, de albañil, mientras que la poesía viene y te abandona, es un chispazo que viene de otra parte y te deja, por eso no todo el mundo puede ser poeta, aunque esto suene iconoclasta, o pedante. Por eso que todos los narradores quieren ser poetas. La poesía viene y te invade, y luego va a otro, y a otro, es algo así, sé que suena algo místico.

    Tú sientes que la poesía te abandonó en algún momento

    Yo siento que yo la voy abandonando, pero no me deja irme. En este momento tengo 8 novelas, de estas 8, 5 tienen premios. Quiero seguir escribiendo narrativa, pero apareció este libro, después apareció el libro de papá, y de ahí hice una colaboración con Paul Puma, un poeta de Quito, el primer libro de poesía a 4 manos, hecho en Ecuador, es solo un poema largo, de 60 páginas donde tú no sabes de quien es cada verso. Este experimento lo hice mientras estaba en España, lo hicimos un poquito antes de irme y luego lo seguimos trabajando y se presentó el año pasado, nos salió por Casca huesos, de José Córdova, en Perú. Yo sé que estoy dejando la poesía, también porque tengo miedo a repetirme. Un problema que tienen muchos poetas es este, se ponen en un sitiar de confort, encuentran un estilo y dicen, este es mi estilo, aquí ya gané un premio, voy a seguir escribiendo así. Yo he intentado que cada libro, sea distinto y que cuente algo diferente. Es un trabajo en que puedo decirlo, yo mismo me fui haciendo mi propia vida a través del poema, el poema se hizo vida, pero yo también me hice vida. Por ejemplo, cuando yo iba a trabajar este libro, yo sabía que no iba a poder hacerlo hasta que mi vida, que en ese momento era un desbarajuste, cambiara. Y todo se dio. Tuve mi segundo matrimonio, mi segundo hijo… y se dio toda la estructura necesaria para que existiera este libro también.  Entonces uno puede decir: no será que tu mejor te creaste la estructura para poder escribir el libro o la poesía te dio esa posibilidad para poder existir, ahí está el juego, no lo sé. Ahora sí, entre poeta y narrador, te lo dice también Mario Vargas Llosa: la diferencia entre un poeta y un narrador es que, si hay una guerra en este momento, el poeta va al frente y se mata, el narrador espera unos años, ve el fenómeno, y lo escribe sobre esto. 

    Yo una vez que entro en cierta estabilidad emocional, ¡¿¿a quién le voy a cantar??  le voy a cantar a las rosas, al cielo…?? Cuando la poesía venia de una ausencia, de una carencia, de un tajo, de un dolor, de algo que quieres gritar que está mal. El mayor poeta de este país es Cesar Dávila Andrade, y eso por lo mismo, es solamente dolor y grito ahí. 

    Algo que estaba leyendo aquí en la contraportada es acerca de una América ancestral, cual es esa América ancestral de la que remite. 

    Yo hice un trabajo en la segunda parte. La primera parte la Muerte Caín., aparece la figura de la bestia, como un pastor inverso que va usando textos bíblicos para tirar abajo la condición judeo-cristiana. En ese momento que tenía 20 años, mi crisis era esa: no entendía porque yo vivía en una realidad con Jesucristo y otras cosas, que me parece que no tienen que ver con nuestra cultura. No tiene que ver mi vida con la vida de un judío. En todo ese tratado aparece la figura de la bestia que de alguna manera es eso, que va tirando abajo todo esto. Pero también va tirando abajo el amor, la confianza, la fe, la familia…La segunda parte aparece en los Duelos aparece messie monstruo, que es Caliban de La tempestad de William Shakespeare, es la figura, aparece en los 5 libros en esa segunda parte y va hacia su identidad. Mi identidad no esjudeo-cristiano, ¿cuál es mi identidad? ese es el planteamiento de la segunda. Mi identidad es entonces mestiza, soy un mestizo. Empiezo a buscar esta Genesis de monstruo, y trato todo el continente con la llegada de los españoles. Y termina con Caliban desapareciendo en internet. Nunca tuvo tiempo para pensar su identidad porque nunca la hemos tenido. Vivimos pensando que somos blancos. En la tercera parte, y ahí es donde aparece esa ancestralidad también, que está planteada desde ese punto de vista de que sí, hay que cantar la poesía, también hay que hacer un canto a la identidad, hay que buscarse en la poesía. La poesía también puede ser un ejercicio de búsqueda hacia adentro. En esta tercera parte aparece el jugador de beisbol, que soy el yo de niño, y él es que resuelve todo al final. Es el que termina creando este nuevo universo que existe en una estrella, que es 18 Escorpii donde algún día va a haber un sistema planetario donde habite yo, con fe y con esperanza desde todos los cuerpos sin discriminación de hombres mujeres, mujeres mujeres, viven abrazados en una sola ola, que es la ola Escorpio, y ahí termina. 

    Es como una poesía de ficción, prácticamente.

    Puedes verla así también, claro. Mira, en Verbo, que es el libro más experimenta que hizo, ahí estos poemas. En estos que se llaman La Vida Entera, yo regreso a momentos de mi vida y cambio las cosas que me hicieron daño, aquí hay un momento en el que me enamoro de la chica   y ya no le hablo. Regreso en el tiempo, y altero el presente. ¿quién dice lo que tiene que ser un poema? Si tiene la intensidad suficiente, y te genera una experiencia, vale. Un poema no vale cuando no te genera una experiencia. 

    Ahora que hablamos de esto de la poesía de ficción, me haces acuerdo de que estamos viviendo una cultura de fake, de fingir.

    Una vez lo que dijo una vez Roger Santivañez, un poeta peruano, el hizo un texto sobre mi libro Viaje de Gorilas que lo publicó aquí en la Universidad de Cuenca, él hablaba de que mi poesía era una poesía del humanismo (min. 27.51), que echaba mano de todas las herramientas de internet para poder tratar de dar un discurso actual, y que era como una suerte del humanismo, no sé si será o no acertado, lo que sé es que yo lo único que tratado de hacer en la poesía primero: ser libre, utilizar esa frase de Frank Gehry que decía: si ya sabes lo que vas a hacer para que hacerlo. Cuando yo empiezo a escribir yo quiero ver que va a pasar, aprendo a escribir en cada libro, me digo, voy a vencerme a mí mismo, voy a ser mejor de lo que ya fui hace 2 años. Esta es mi única herramienta, pensar ahora qué puedo hacer. Y empezar de nuevo pensando que no he logrado nada. Por eso mis libros de novelas son todos distintos, están escritos de diferente manera, Un Hombre Futuro es super auto fusión casi tradicional. Lo único que creo que puede encontrarse en mis libros de narrativa es que no han dejado de ser poéticos. Hay que ser poeta hasta en la narrativa. 

    Esto que me dices acerca de vencerte a ti mismo, me lleva a preguntarme si es que tienes algún habito de escritura como establecido o solo te dejas llevar. 

    Cuando empiezo a escribir un libro no lo suelto. Lo que más me tarda en escribir es una novela son dos meses. Y luego la novela la emprendo, ese es el problema. El libro de poesía lo mismo: 1 o 2 meses. Pero luego de eso, lo abandono, sigo mi vida, leo, luego lo reviso desde cierta distancia, hago correcciones, y como todo escritor lo mandas a un concurso para publicar y ganar un dinero. Hago uno o dos libros al año, que el siguiente tiempo es solo para lectura y limpieza. Lo que hago es que una vez que ha venido la idea y viene la historia, ya no la suelto. Es cuando estoy obsesionado con la historia y se me empiezan a ocurrir historias. Esos dos meses son intensos. Después de este tiempo siento como que tengo que respirar, salir a caminar, olvidarme de todo esto y reposar. 

    Eres bastante como multifacético porque nos contabas que hiciste comunicación; y abaste haciendo un master de guiones de cine, en algún momento estudiaste algo que tuviera que ver literatura, escritura.

    No, de hecho, a veces le he dicho a muchas gentes que yo agradezco no haber estudiado Literatura en la Universidad. Cuando estudias Literatura escribes editando, porque ya te dan un cañón. Yo crecí y leí desordenadamente desde Jim Morrison hasta la poesía de Nietzsche. Ósea, en mi hay una mezcladora de todo. Por supuesto mi propia cultura y la década que viví en los 90s, y Kurt Cobain, y el Grounge, y que toqué en una banda de rock, todo eso está allí al momento de escribir, y mis gustos por la pintura: Dalí, Gustav Klimt…Agradezco porque no tuve parámetros. De hecho, lo que yo hice cuando empecé a escribir poesía es no querer escribir así. Quiero un libro de poesía como un tratado. El libro Desobediencia tiene como 120 páginas, en el año 2002, y era muchas páginas para un libro de poesía, y ese año salió Carni Vale que gané el mismo año y era como: sí, tengo más por decir. 

    He tenido una educación libre al no estudiar Literatura, desordenada, anticanónica, anticanonizante, mi mirada ha sido plural por eso y he apreciado grandes poetas contemporaneos, como Roy Siguenza, muertos como Hugo Mayo, sin la necesidad de ir a un aula y que me dijeran esto son los poetas. Y de ahi estudié Comunicación, también, como dije, quise ser corresponsal de guerra, pero la literatura se impuso, nunca ejercí como periodista, he dado clases en la Universidad de las Artes, en colegios, trabajé en el Ministerio de Cultura por algún tiempo, y bueno hace un par de años me puse la idea de porque no hacer guiones de cine, y me fui en calidad de becario por la Universidad Autónoma de Madrid. Fue una oportunidad, me dije. ¿por qué no?? vamos !! acá no hay escritores de cine, de hecho, los cineastas escriben sus propias historias y lo hacen mal, por eso las historias se caen. Ahora estoy en un par de proyectos, pero los mantengo en privado hasta se hagan realidad, que son adaptaciones de novelas mías, propuestas por un par de directores, ojalá este año tengan el financiamiento para empezar a rodarse

    Teníamos entendido que también estabas haciéndole película a tu libro:  Un Hombre Futuro

    Un Hombre Futuro estaría dentro de este proyecto, pero primero es Tríptico de una Ciudad. Ya que narra sobre los años 90, el asesinato de travestis. En este caso metido por un grupo de chicos de clase alta, eso está en la novela, y la adapte y es un trabajo que un director lo quiere llevar al cine. 

    La idea es después de eso llegar a Un Hombre Futuro. Es una cosa muy personal y muy emotiva, y que implica más viajes, mayor producción porque es un libro que pasa también en Cuba y en México. Es una novela chiquitita. 

    ¿Algún proyecto futuro que tengas pensado, como visionado?

    No, lo que te puedo decir es que ahora voy a sacar la edición de Incendiamos las Yeguas en la Madrugada, el libro es premio Casa de las Américas, la vamos a sacar con una editorial de Guayaquil, vamos a sacar el premio de México también  «El Dia en que me falte», por una editorial de Guayaquil, y la tercera parte de Triángulo Fúser, que es una trilogía narrativa: Tríptico de una Ciudad, Ciudad Pretexto y Farewell Ernesto, las 3 hablan sobre el problema de los travestis, pero sobre todo la imagen que va apareciendo en las 3 es las historia del Che Guevara en los 50 en Guayaquil, y su contacto con homosexuales guayaquileños, una historia no contada de él. Una investigación de 8 años que me hice, y la última parte Farewell Ernest (38.49) ya sale ahora en un par de meses. Ya aparecen pues el final de estas dos partes donde va indagando en la historia, en los personajes que estuvieron con él en Guayaquil, y qué verdaderamente pasó en los 2 meses que pasó en Guayaquil, ante de convertirse pues en el comandante y sobre todo es interesante porque él se iba a Venezuela a trabajar con un amigo, con Carlos Calica Ferrer, y cuando llega a Guayaquil entra en contacto con otros argentinos que iban a Guatemala en una aventura pues socialista y ahí él cambia y se va con ellos, y en Guatemala conoce a cubanos, y un año después ya es el Che. Si no hubiera pasado por Guayaquil, hubiera ido a Venezuela siendo doctor. 

    Y estos son los proyectos últimos que van ya a salir estas novelas.


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