Los zapatos de Glenda… ¿Y el teclado de Mateo?

Columnistas
Oct, 2017
Artículo por Boris Banegas Abád
Este artículo tuvo: 247 visitas, compártelo !
Compartir por Facebook Compartir por Twitter Compartir por mail

Artículos que te podría interesar



  • Son dos historias, dos realidades distintas, las que relatamos. La primera, la de una deportista de escasos recursos conmovió al país entero cuando se supo que ganó una medalla de oro tras recorrer miles de kilómetros y representar al Ecuador. El caso se volvió mediático al saberse que había competido con zapatos zurcidos, una y otra vez, los mismos que usó también para entrenar antes de la competencia. Fue entonces cuando varios medios de comunicación contaron su historia, entrevistaron a sus familiares y viajaron para conocer su casa. Su ciudad natal organizó un homenaje en su honor apenas regresó y no faltaron las fuertes críticas contra el Ministerio del Deporte por no brindarle las condiciones necesarias para que su logro fuese menos pesado.

     

    La segunda es la de un músico ecuatoriano que viajó una cantidad similar de kilómetros; esta vez para mostrar su trabajo en uno de los festivales de música más importantes del mundo. Sin embargo, en un aeropuerto europeo, sus instrumentos y equipos, tan necesarios para su trabajo como los zapatos para la deportista, fueron robados. Pidió ayuda en las redes sociales para poder alquilar o comprar lo necesario y dar el concierto, pero los medios no dijeron nada, nadie levantó la voz para criticar a ningún ministerio, no le ofrecieron un sueldo, nadie le compró nuevos instrumentos, aun así, llegó a su destino y no solo mostró su música, sino que acercó los sonidos de toda una región del país a un nuevo público.

     

    Los medios de comunicación, una vez más, contaron sólo una historia: la que vendía más, la que conmovía más, la que el periodista promedio está acostumbrado a contar. La receta es siempre la misma con los deportistas de escasos recursos y no importa su proyección, ni sus logros futuros y aún menos cuánto ha invertido el estado en ellos. Acaso alguien se preguntó ¿con que recursos viajó la deportista? Pero no se equivoquen, no pretendo quitarle legitimidad a un logro deportivo, pero si reflexiono con dos realidades diferentes, que son igual de importantes para el desarrollo del país.

     

    Los artistas no tienen un sueldo fijo y no se les paga médicos ni directores que estén a su servicio. Los artistas tampoco cuentan con centros de alto rendimiento y los medios no están preocupados en seguirles por cada festival al que van. No importa si tienen los recursos necesarios para sus ensayos o proyectos, si su familia es de escasos recursos o son de clase alta. Simplemente, para los medios, no son más que un adorno interesante que les permite llenar su parrilla de programación o completar sus secciones diarias.

     

    Cuatro de cada cinco personas a quienes les conté las dos historias sabían quién era la deportista y dónde compitió. El mismo número me preguntó el nombre del músico e indagó también por el género o por «alguna canción conocida» para poder «ubicarlo». Las estadísticas son frías, pero también reflejan la realidad de un país gobernado por la pornomiseria que emite la mayoría de los medios de comunicación.


    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • NUEVOS

    Animales políticos

    Somos animales políticos (Zoon politikón, en términos aristotélicos), cada acción de nuestro diario vivir tiene una carga política, sí, eso …

    Leer más

    Foto:  David Díaz Arcos

    ¡Viva la lucha de los pueblos indígenas y campesinos, carajo!

    Los dedos, la razón y el alma aún tiemblan tras la indignación de la dignidad,

    tras la toma de las calles,

    tras …

    Leer más

    Párame Bola Fest 2019

    Tercera edición del Párame Bola: primera vez que voy a trabajar a un festival, ¡ un placer inmenso!. Esta fiesta …

    Leer más

    Luis Humberto Salgado: el Beethoven ecuatoriano


    «Hay que comprender con el cerebro en tensión y escuchar con el ánimo inmerso en la contemplación auditiva de las …

    Leer más

    La contracultura como apuesta para la construcción de una vida feliz

    Decía Facundo Cabral, el cantor de la esperanza y de la alegría de vivir, que «estás hecho para la felicidad: …

    Leer más

  • ÚLTIMA EDICIÓN