Cine Transgresor de Gaspar Noé

Cine & Series
Nov, 2017
Artículo por Geovanny Narváez
Este artículo tuvo: 333 visitas, compártelo !
Compartir por Facebook Compartir por Twitter Compartir por mail

Artículos que te podría interesar

Fotograma de la película Irreversible - Gaspar Noé
Fuente: Fotograma de la película Irreversible - Gaspar Noé

Dos motivos advierten el título: por transgresión me refiero, por una parte, a los temas y, por otra, a la utilización del soporte o médium, más en concreto a la técnica. El cine, como arte autónomo, tendría la facultad de anestesiar los valores morales y las creencias: «la anestética de la emoción», según David Novitz. A este respecto, Novitz indica que ciertas obras de arte cuestionan nuestras concepciones ordinarias, modificando las formas de ver y pensar el mundo. Por lo tanto, en determinados casos, esta actitud puede ser vista como una provocación puesto que pone a prueba los límites de lo aceptable que, para algunas personas, pueden ser «sagrados».

La ficción –en este caso la cinematográfica– que toma estos derroteros se presenta como una manera de evaluar, elaborar y comprender esas convicciones personales o sociales; sin embargo, no proponen respuestas definitivas a las problemáticas planteadas, subraya Novitz. La obras de arte que transgreden doctrinas logran «anestesiar» las emociones no por justificaciones en favor de la ideas que defienden tácita o explícitamente, sino por la forma de persuasión que se encuentra en un nivel más profundo y obscuro: la explotación de las convenciones del médium. En efecto, estas obras exploran y explotan las convenciones del soporte, del material, es decir, mediante la técnica encuentran formas creativas de superar las debilidades del ser humano. De este modo, insiste Novitz, con este tipo de obras se abandonan ciertas creencias y valores para adoptar otras posiciones, como la apreciación estética.

Frente a este tipo de cine, el espectador avisado – llámese cinéfilo o especialista– acepta o consiente lo que ve en la pantalla, pues sabe que se trata de un artefacto –un producto, una ficción–, que da lugar a una interpretación estética o filosófica más no moral. Sin embargo, esto depende del tipo de espectador, del contexto y de lo que el film en cuestión ejerza sobre este. Así por ejemplo, la confusión entre arte y realidad, entre el cine de arte y los cines nacionales, han llevado a algunos directores y a sus obras a la incomprensión, incluso a la desaprobación porque al parecer desarrollan temas intrascendentes, prohibidos, y peor aún, a través de formas complejas.

Una brillante muestra de transgresión temática y técnica son las películas de Gaspar Noé: Seul contre tous [Solo contra todos] (1999), Irréversible (2002), Enter the Void (2009), Love (2015). Alcoholismo, depresión, incesto, violación, venganza, sexo, adicciones, conforman el universo fílmico explorado por Noé y en el que envuelve, y pone a prueba de los límites, al espectador. Pero esta facultad de transgredir y de anestesiar no se establece solo en el plano temático sino también en el plano técnico.

En el libro The Global Auteur (2016), Jeong y Szaniawski manifiestan que hasta el momento el cine digital ha conseguido unas cuantas innovaciones interesantes, pero permanece en el nivel del artilugio o truco, como la técnica de la falsa toma larga. En general, la falsa toma larga se sutura en la edición con el propósito de hacer creer o recrear una técnica compleja. Dentro de esta tendencia señalan a los Hollywood Mexican filmmakers: Children of Men (2006) y Gravity (2013) de Alfonso Cuarón; Birdman (2014) y The Revenant (2015) de Alejandro González Iñárritu. En esta línea también podemos citar a El secreto de sus ojos (2009) de Juan J. Campanella y la secuencia de persecución en el estadio.

Caso aparte es Gaspar Noé quien usa la tecnología digital para recrear una «fenomenología de los narcóticos» en su cine, señalan Jeong y Szaniawski: alcohol, cocaína, anfetaminas, alucinógenos, cannabis, opio. Así, fondo y forma se complementan en cada película produciendo y anestesiando nuevas experiencias cinematográficas. En Love (2015), en un acto de irreverencia, recurre a la 3D para ofrendar al público como milagro tecnológico una eyaculación. Respecto a la 3D, Jeong y Szaniawski citan también a Adieu au langage (2015) de Godard, película en la cual, desde una postura filosófica y satírica, el veterano auteur se burla y denuncia el capitalismo corporativo en el cine. Además se despide, a su manera, del lenguaje del celuloide. Sobre este mismo tema, vale recordar uno de los episodios de Holly motors (2012) de Leos Carax, donde los actores que personifican las criaturas sintéticas del cine de animación se debaten en un mundo carnal-virtual. Este episodio –una exaltación a la imagen profílmica y a la actuación, en suma al rodaje– es una especie de tras-cámara de un cine altamente cuestionable: el de efectos especiales y el de pirotecnia tecnológica.

Volviendo a Gaspar Noé, si bien él ingresa en las filas de auteur contemporáneo y realiza referencias a la historia del cine, este director sobrepasa ese arrodillamiento y homenaje irreflexivo al explotar las posibilidades de lo digital. Es decir, lo contrario al cine análogo donde el celuloide era el cuerpo y alma de captación de movimiento, tiempo y espacio. Por medio de esta técnica, Noé va más allá de la «sublimación superficial» de la imaginería digital de este nuevo siglo, arguyen Jeong y Szaniawski. De hecho, un soporte cualquiera que pueda utilizarse en el arte no es arte; es el caso de la cámara, rodaje, montaje y proyección de un filme. Un soporte o medio deviene arte cuando funciona bajo criterios artísticos de un proyecto singular, sentencia Dominique Château (2009). No se trata de transgredir con un simple gesto provocador en los temas –sexo, violencia, drogas– sino con el propio cine como medio del pensamiento.

En la actualidad, el cine digital ha abierto muchas posibilidades de producción-circulación, por tanto no debe ser tomado como un sucedáneo del celuloide ni mucho como obstinación de una estética y pensamiento anteriores, entre otros, la toma larga o, en términos deleuzianos, la imagen-tiempo. Se insistirá en esto porque un cineasta, digno de este nombre, no debe arrodillarse ciego ante figuras patronales y menos aún, en un modo de fetichización, reutilizar tópicos y procedimientos pasados. Por suerte algunos enfants terribles andan sueltos hoy en día por el mundo. Para terminar, una actitud mojigata hacia el cine ignora y evade una actitud propiamente artística, tanto a nivel de producción como de recepción, afectando a directores y a espectadores.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • NUEVOS
    Ph: Jorge Peláez Salinas

    EVHA viene acompañado de un artista Internacional

    La banda de Mateo Kingman, EVHA, se dio una vuelta por las 3 ciudades principales de Ecuador junto a los …

    Leer más

    El ahogado (César Dávila Andrade)

    Salir en la noche, pálida ya de aurora,
    y elegirse entre los ahogados más humildes en el Señor.
    César Dávila
     
    Yo fui el …

    Leer más

    Poesía quemada

    …/Y te quemaré en mí, Poesía!…/
    César Dávila Andrade
    Así con el fragor de una batalla, con el estrépito de la metáfora, …

    Leer más

    Entrevista a Jorge Dávila sobre la vida y obra de César Dávila

    Las pasiones, las profundas búsquedas y la vida bohemia de César Dávila Andrade están muy presentes en cada una de …

    Leer más

    César Dávila Andrade

    Hace algún tiempo, para la Biblioteca de Autores Ecuatorianos, BAE, de la Universidad Particular de Loja, escribimos una reseña biográfica …

    Leer más

  • AGENDA REPÚBLICA SUR
  • ÚLTIMA EDICIÓN